
Justo hace ya un año escribí este triste relato ¿os acordáis?...
El día uno de mayo la había levantado a las tantonas, no en vano era fiesta, y por consiguiente, podía remolonear en la cama hasta bien entrada la mañana... los pajarillos, piaban en una sinfonía alegre y desaforada tan diferente a esa de cláxones y automóviles que eran su despertar el resto de días laborables, !qué chulada despertarse a su amor, con los haces de luz filtrándose por las rendijas de las persianas y los pájaros con su alegre piar!, qué chulada, pensaba Isa mientras se giraba en la cama acurrucándose como un ovillo a la almohada...
Menuda manera de celebrar el día del trabajo -le vino de pronto a la cabeza con ironía-, pues las últimas cifras del paro eran angustiosas y alarmantes y alcanzaban ya al 20% de la población. Este pensamiento, detuvo su vagabundeo y la levantó de la cama: cogió su bata y se fue a la cocina con el libro que estaba leyendo y que dejó en la mesilla de noche antes de acostarse.
Mientras ponía la cafetera y se preparaba la tostada, pensaba en que no le apetecía en absoluto bajar al portal a coger de su buzón el periódico que estaría allí, como todos los días, esperándola... imaginaba que en la portada estarían Zapatero y Rajoy, y Fernández Toxo y Cándido Méndez, y la tradicional manifestación del 1 de mayo, e inmediatamente, decidió que no iba a dedicarles ni un minuto más de su pensamiento a semejantes dirigentes políticos y sindicales !ya está bien, el 20% de parados era una vergüenza absolutamente insoportable!
Pues he aquí que de entonces a acá, como en el título: de mal en peor, dolorosamente, angustiosamente, dramáticamente, de mal en peor... supongo habréis visto en el telediario la comparecencia del Ministro de Trabajo Valeriano Gómez dando las últimas cifras del paro en España: 4.910.200 !por Dios, que estamos rozando los cinco millones de personas en edad de trabajar, con necesidad de trabajar, que quieren trabajar, y no tienen dónde!, son casi cinco millones de dramas con nombre y apellidos, y estoy segura, que cada uno de vosotr@s conoce de cerca más de una de estas situaciones, a más de un drama con nombre y apellidos.
Y ante esta tesitura tan negra: ¿qué celebraremos mañana?, y ¿con qué esperanzas afrontaremos el futuro?